El café tostado es un producto vivo, que libera dióxido de carbono, y continúa haciéndolo una vez envasado.

Si queremos evitar que el envase se infle hasta estallar, deberemos aportar una vía de escape que permita la evacuación del gas.

Algunos tostadores/envasadores escogen como solución el simple «pinchado» de la bolsa (perforándola en ambos lados) para abrir así una puerta por la que el gas pueda salir. Efectivamente, el gas saldrá.

El problema es que este agujero queda abierto, es una puerta bidireccional, porque si bien permite que el gas salga, al mismo tiempo permitirá que el aire del exterior penetre en el paquete y su oxígeno degrade los aceites del café, afectando negativamente a sus características organolépticas… En el límite el café perderá casi todo su aroma, o -lo que es peor- sabrá “a rancio”. Nos hemos gastado un dinero en “complejo barrera” y quizá nos lo podríamos haber ahorrado… Desde el momento en que “pinchamos”, perderemos la protección-barrera.

Necesitamos una bolsa que mantenga alta la barrera, evitando que pueda entrar el aire, pero al mismo tiempo permitiendo la salida del gas…  Barrera al oxígeno del exterior y puerta de salida para el gas del interior. Evitando y permitiendo.  ¡Al mismo tiempo!

¿Cómo conciliar ambas necesidades? ¿Misión imposible? ¡No!. La respuesta es WICOVALVE®.  Una puerta de salida unidireccional.  La válvula de desgasificación con precisión suiza.

¿Cómo funciona la válvula WICOVALVE®

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